Una de las consecuencias de la pandemia de coronavirus fue la mayor difusión de noticias falsas en Internet. La mayoría de las veces, la desinformación surge como una oportunidad de propaganda fácil por parte de los políticos, lo que hace que las campañas de noticias falsas ganen fuerza en manos de usuarios con intenciones dañinas. Por otro lado, está la información falsa producida por el público desinformado, que no tiene el mismo propósito de engañar, pero que aprovecha los rumores para difundir declaraciones falsas y teorías de la conspiración. 

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En tiempos de crisis, las noticias falsas cobran más fuerza con los rumores. Créditos: Unsplash / Reproducción


desinformación

Es el que se crea y se dispersa para algún propósito específico, más a menudo con fines políticos o financieros, a diferencia de los rumores. Las raíces de este fenómeno están en la Unión Soviética, con la práctica de 'dezinformatsiya', que fue utilizada por las agencias de inteligencia de su gobierno para cambiar la forma en que la gente entiende el mundo. 

El ex oficial de inteligencia soviético Lawrence Martin-Bittman, quien luego se convirtió en profesor de desinformación, describió cómo las campañas de desinformación efectivas a menudo se construyen alrededor de un núcleo real o plausible. Exploran los prejuicios, las divisiones y las inconsistencias que existen en un grupo o sociedad objetivo. Y a menudo emplean personas para difundir su contenido y promover sus objetivos.

 

Información falsa

Si es información falsa o inexacta, puede utilizarse sin intención de engañar. Ejemplos de este tipo de noticias falsas incluyen falsos rumores o insultos y bromas. Los principales resultados de su difusión provocan un aumento del miedo y la inseguridad en la población afectada. 

La principal diferencia entre información falsa y desinformación es que mientras que la información falsa se comparte accidentalmente, la desinformación se comparte intencionalmente.

 

rumores

Los rumores siempre han sido comunes en eventos de crisis, que van acompañados de incertidumbres. Es natural que la gente quiera resolver estas incertidumbres mediante la creación colectiva de declaraciones falsas y teorías de la conspiración, una de cuyas consecuencias es la producción de rumores.

Este fenómeno no siempre es malo, sin embargo, las personas que se toman en serio las teorías de la conspiración y las afirmaciones falsas son más vulnerables a los rumores. Por lo tanto, este fenómeno genera más fuerza a las campañas de fake news, como se ve con temas relacionados con la pandemia Covid-19.

  

fuente: Fast Company