Europa sigue avanzando hacia fin de la adicción combustibles fósiles. El informe anual de los expertos de 'Ember' y 'Agora Energiewende' señala que el enfoque en las energías limpias ha hecho que Europa genere, por primera vez, más electricidad a partir de recursos renovables que los combustibles fósiles en 2020.

Fuentes como la energía eólica, solar, hidráulica y de biomasa --materia orgánica de origen vegetal o animal utilizada con el fin de producir energía-- ya son responsables del 38% de la electricidad producidos en el continente, un aumento del 3,4% en comparación con 2019, cuando el uso de combustibles fósiles se redujo en aproximadamente un 37%.

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casas con paneles solares
La energía solar es una de las fuentes de energía más utilizadas por los europeos. Imagen: Martin Bergsma / Shutterstock

El informe también muestra que las fuentes de energía limpia más utilizadas por los europeos fueron la solar y la eólica, y los países que más apostaron por ellas fueron Holanda, Suecia y Bélgica.

En contraste, las centrales nucleares y de carbón perdieron el 20% y el 10% de su producción respectivamente en el Territorio europeo. Por ahora, solo el gas natural sigue siendo popular en el continente debido a su bajo precio, con una caída del 4% en 2020.

Según los expertos, desde 2015, el uso de gas natural como fuente de energía ha aumentado un 14%. El año pasado, se observó la misma tendencia en Grecia, Holanda y Polonia.

Fuentes no renovables extinguidas para 2030

Ha pasado un tiempo desde que Europa decidió distanciarse del uso de energía de fuentes no renovables. Reino Unido, por ejemplo, fue una de las regiones que también logró generar más energía limpia el año pasado.

El informe también señala que el pandemia tuvo poco impacto en este proceso. Sin embargo, los investigadores afirman que “aún queda trabajo por hacer”. La biomasa, por ejemplo, es una fuente de energía limpia que se ha estancado en el continente europeo desde 2018.

energía eólica
Red de aerogeneradores en Copenhague, capital de Dinamarca. Imagen: balipadma / Shutterstock

El director de Agora Energiewende, Dr. Patrick Graichen, dijo a la prensa que la recuperación económica posterior a la pandemia "no puede tener un impacto negativo en la protección del medio ambiente". Graichen es uno de los estudiosos que aboga por la aplicación de reglas más estrictas para garantizar el progreso del viejo continente en el consumo de energías limpias.

Para alcanzar los objetivos establecidos en el Pacto Verde (o Acuerdo Verde) para 2030, los expertos informan que Europa debe triplicar su producción de energía solar y eólica.

fuente: Engadget