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Hace unos años, los astrónomos Mike Brown y Konstantin Batygin, del Instituto de Tecnología de California (CalTech), argumentan que el comportamiento "errático" de algunos objetos transneptunianos (TNO, objetos transneptunianos) puede explicarse por la influencia gravitacional de un planeta desconocido que orbita los extremos del sistema solar, llamado "Planeta Nueve", con aproximadamente 10 veces la masa de la Tierra.

Los TNO son cuerpos celestes que orbitan alrededor del Sol a una distancia promedio más allá de la órbita de Neptuno. Entre ellos se encuentran planetoides como Plutón, Eris, Sedna, Quaoar, Makemake y muchos otros. Y según Brown y Batygin, parecen orbitar en grupos alrededor de lo que sería el planeta nueve.

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Pero no todo el mundo comparte su opinión. Uno de ellos es Kevin Napier, de la Universidad de Michigan, quien dice que lo que observaron sus colegas es el resultado de un “sesgo de selección”.

Diagrama que muestra los diez TNO más grandes conocidos. La Tierra y la Luna se utilizan como referencia para el tamaño.
Los diez TNO más grandes conocidos. La Tierra y la Luna se utilizan como referencia para el tamaño. Imagen: Lexicon / Wikimedia Commons (CC-BY-SA 3.0)

Según Napier, observaron que los TNO se comportaban de manera diferente dependiendo de dónde miraran, y analizaron solo un pequeño subconjunto de TNO sin considerar la población general.

Para probar la teoría de Batygin, Napier y su equipo realizaron tres encuestas con una variedad de telescopios para observar 14 TNO equidistantes. Y según un artículo publicado en el Planetary Science Journal, la conclusión de los estudios no mostró evidencia de agrupamiento.

Además, el análisis de Napier y su equipo no descarta la posibilidad de que los TNO se distribuyan uniformemente por todo el Sistema Solar, lo que destruiría el argumento principal en el que se basa la teoría del planeta nueve. La agrupación "es una consecuencia de dónde miramos y cómo nos vemos", dijo Napier a Ciencia. "No hay necesidad de un nuevo modelo para explicar los datos".

Evidentemente, las conclusiones de Napier no son definitivas, ya que la muestra analizada tiene solo 14 TNO. El equipo espera que el Observatorio Vera Rubin, que comenzará a operar en 2023 en Chile, pueda ayudar a explicar mejor el movimiento de las TNO.

fuente: Futurismo