Por Rogério Melfi *

La implementación de Banca abierta no Brasil Tendrá un impacto significativo en los modelos de negocio de las instituciones financieras y en la forma en que los consumidores interactuarán con sus bancos a largo plazo. Sin embargo, en el corto plazo, el concepto traerá en la práctica cambios relevantes en los procesos de seguridad de las instituciones financieras, ya que ya no tendrán el objetivo de mantener a los "bárbaros" fuera de los muros, sino que permitirán el intercambio seguro de clientes. información de clientes, bancos.

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Este cambio de paradigma genera una serie de desafíos y preguntas para instituciones financieras, que si no se aborda correctamente puede comprometer la confianza de sus clientes en sus seguridad. Entre estos temas, la gestión del consentimiento tiene un papel determinante.

La gestión del consentimiento es uno de los elementos más importantes de la Banca Abierta, ya que es a partir de este proceso que las instituciones financieras podrán identificar qué empresas y otros proveedores están autorizados a compartir los datos de sus clientes. Es decir, si el banco no realiza este proceso de manera adecuada, no solo puede permitir que agentes peligrosos ingresen a sus sistemas, sino que también puede perder la confianza de sus consumidores al compartir su información con empresas no autorizadas.

Este paso presenta un desafío tecnológico para las instituciones financieras porque va mucho más allá de crear una interfaz que permita a los clientes autorizar el acceso a sus datos. Los bancos tendrán que crear herramientas que creen y gestionen simultáneamente tokens de consentimiento de forma segura. Y aún así, el cliente tendrá la posibilidad de revocar sus consentimientos, es decir, las instituciones financieras deberán crear procesos para revocar los consentimientos según lo desee el cliente.

Además, la transmisión de estas autorizaciones debe realizarse de manera segura y eficiente, y también de acuerdo con la estandarización Bacen, que irá evolucionando con el tiempo. En otras palabras, las herramientas y soluciones desarrolladas deberán evolucionar en la dirección y dirección que determine el regulador.

Ante este escenario, la gestión del consentimiento es uno de los muchos desafíos que las instituciones financieras tendrán que enfrentar en su viaje para ingresar al ecosistema de Open Banking. Sin embargo, los bancos no necesitan emprender este viaje solos, ya que existen empresas de tecnología en el mercado que están dispuestas a ayudar a las instituciones financieras a seguir este camino.

*Rogério Melfi es consultor de Nuevas Plataformas en TecBan

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