Un proyecto de ley en los Estados Unidos podría complicar a la NASA, que tiene un contrato de mil millones de dólares con SpaceX para construir un nuevo módulo de aterrizaje ("módulo de aterrizaje"), favoreciendo a Blue Origin en el proceso. El contrato en cuestión tiene un valor de US $ 2,9 mil millones (R $ 15,29 mil millones en conversión directa) para el Elon Musk, que ganó el Jeff Bezos licitación en los EE. UU.

En abril, la NASA eligió a SpaceX para construir su primer módulo de aterrizaje lunar desde 1972, lo que provocó una ola de protestas de los legisladores, así como de las dos compañías derrotadas: Blue Origin y Dynetics.

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Según las quejas, la NASA debería haber elegido dos empresas, como estaba previsto originalmente, en lugar de una. Las manifestaciones fueron lo suficientemente ruidosas como para que el gobierno promulgara una ruptura de emergencia en el contrato ganado por SpaceX.

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La imagen muestra la fachada de la empresa asociada de la NASA, SpaceX, que recientemente venció al competidor Blue Origin en una oferta en los EE. UU.
Aunque SpaceX (en la foto) ganó un contrato multimillonario con la NASA, un nuevo proyecto de ley en el Senado de los Estados Unidos podría obligar a la agencia a favorecer al competidor Blue Origin. Imagen: Fotografía diversa / Shutterstock

Para el nuevo proyecto, propuesto por la senadora demócrata Maria Cantwell, de California (mismo estado donde Jeff Bezos), La NASA tendría la obligación de reabrir el proceso de licitación y utilizar su presupuesto total de $ 10 mil millones (R $ 52,72 mil millones) para contratar una segunda empresa, que construiría una opción de segundo módulo de aterrizaje.

Vale la pena recordar que la agencia espacial debería, de acuerdo con las reglas, haber elegido dos empresas. Debido a los procesos de licitación impuestos, una segunda opción debe estar en espera si la primera seleccionada, por cualquier motivo, no está disponible. En este caso, sin embargo, la NASA se quedó solo con SpaceX, ya que su presupuesto solicitado era la mitad del propuesto por Blue Origin. Esto enfureció a los legisladores y competidores.

"Lo mejor para la NASA era que, con base en el presupuesto disponible, seleccionáramos sólo una [empresa]", dijo Kathy Lueders, jefa de vuelos espaciales tripulados por humanos de la NASA, quien encabezó la decisión a favor de SpaceX en abril.

La agencia argumenta además que el proyecto de ley no facilita la continuidad del proyecto: "No es tan simple como elegir la próxima [empresa] en la fila", dijo una fuente a The Verge. Según ella, reabrir una licitación de este tipo no solo pondría en peligro la asociación ya firmada con SpaceX, sino que podría retrasar el regreso de un proyecto de la NASA esperado. Lua hasta 2024. Blue Origin, sin embargo, sostiene que es precisamente la falta de elección de un segundo constructor lo que pone en riesgo el proyecto.

El contrato de la NASA con SpaceX prevé dos misiones a la Luna, ambas utilizando la nave espacial Starship de la compañía, diseñada para ser reutilizable. La primera misión sería con una nave espacial no tripulada, mientras que la segunda nave llevaría astronautas.

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